viernes, 1 de abril de 2011

miércoles, 15 de abril de 2009

El rock en medellin y su lucha por sobrevivir


Esta crónica no trata el tema de las botas, los taches y los atavíos en general, cuando predomina el color negro. Tampoco vamos a hablar de las crestas, los piercings, los tatuajes y aquellas historias casi míticas de los que no se bañan, andan drogados y pertenecen a alguna secta o culto malvado. Esta crónica es simplemente un esfuerzo mas, por entender lo que por muchos años en Medellín, no se ha querido entender ni atender. Es un pequeño recuento acerca de la lucha de muchas generaciones, que año tras año, día tras día, han gritado a los cuatro vientos por medio de su vida misma que en Medellín, el rock existe y es necesario solo un pequeño empujón, para que este no se quede en el intento de llegar a ser lo que debería ser.

Corría el año 1985 cuando de las comunas nororiental y noroccidental bajaban manadas de individuos nocturnos, de cabelleras largas y andar meditabundo. Para ese entonces y no se por que, mi cuadra era el punto de encuentro de por lo menos 500 metaleros, que se reunían una vez al año y no dejaban dormir a nadie debido a su música, las risas y una que otra botella que se partía luego de un rato de jolgorio en aquella noche.

El sitio de concentración era la casa de al lado, casa de primer piso con terraza, que siempre se disponía como tarima para el grupo de metaleros que apuntaban a su publico en la calle. Todo esto era para mi un espectáculo, a decir verdad, pienso que yo era el único niño de la época que podía quedarse hasta tarde viendo como tocaban, se empujaban y cantaban. Para esa hora todo el mundo se escondía en sus casas. Tal era el impacto que causaba la reunión anual, que el temor que existía en las madres era épico y la posibilidad que alguno de esos demonios entrara volando por la ventana y raptara a alguno de sus hijos para chuparle la sangre, era casi una leyenda que se hacia realidad en la cabeza de algún padre trastornado por aquellas rarezas.

El sonido de la batería, las guitarras y las voces retumbaba por toda la calle, para ese entonces yo no sabia que era todo eso, no sabia que música era, es mas, no sabia acerca de la existencia de la música, mucho menos entendía lo que decían, pero si me acuerdo de la emoción que me producía ver todo aquello a la edad de cinco años, cuando poco se entiende pero mucho se aprende. Tiempo después, entendí muchas cosas, Olimpo, Oswaldo y Andrés Klaus eran los líderes del movimiento por esta zona, ellos eran los que llenaban la cuadra de rock, y lo supe luego de su aparición en la película Rodrigo D no futuro de 1990. ahí comprendí, que el rock no era simplemente música... era una lucha constante, una lucha en contra de la nada y el todo.

El tiempo paso y los años ochenta fueron quedando atrás, todo el mundo podrá recordar esa época como el momento en que la música gringa contagió a la juventud de Medellín, los peinados largos, los colores vivos y la aparición de los pendientes, aretes y collares, todo era extravagante, y eso era lo que lo hacia bueno y llamativo para los jóvenes. De ahí en adelante la ciudad se lleno cada vez mas de rock, las modas iban llegando y se creaban nuevas tribus, todas dentro del género musical más amplio del mundo.

Veracruz estereo en todo su auge, se dejaba escuchar en los radios y equipos de la juventud rockera, los pendientes en la oreja izquierda eran un icono de rebeldía, la llegada del new wave con bandas como depeche mode y the cure acerco mas gente al rock con un estilo distinto, ya no solo era el heavy y el punk de los ochentas encabezado por Bon jovi, Poison, Cinderella, Sex pistols, Exploited y muchos mas. Era el grunge de Seattle, el reggae jamaiquino y uno que otro ingles con nombre de formulario para el desempleo, el metal vikingo de los países mas al norte de Europa y el New wave de Londres y otras ciudades inglesas los que inundaron en poco tiempo el panorama rockero en Medellín.

De ahí en adelante, el rock ya era realidad, ignorado pero realidad. Ser rockero en Medellín era ser pobre, la mayor parte vivía al norte de la ciudad o por los lados del Belén que es casi Itagui, el rock era música de esquina o terraza como lo fue en los ochentas y la poca o mucha música que se conseguía era copia de la copia de la copia de un casette copiado.

La calidad del rock en Medellín no era mucha, y la muestra eran las dos o tres bandas que existían por comuna, por lo general tocaban música punk con guitarras viejas y desoctavadas, poco afinadas y muy insipientes. Sin embargo eso era lo máximo. las bandas de rock existentes en la ciudad se contaban con los dedos, se conocían y se admiraban por todos los que se declaraban rockeros y alguna que otra mama que prestaba la terraza o el garaje para el ajetreo; eran los rebeldes máximos. La posibilidad de incursionar en el rock durante los ochentas y hasta principios de los noventa era casi imposible, se necesitaba persistencia, tiempo y un poco de testarudez.

La consola vieja del equipo de sonido en algunas de las casa servia como amplificador, y vaya que sonaba, era la única forma de darle vida a las viejas y ajetreadas guitarras y bajos, igualmente se hacia con el micrófono, y algunas baterías contaban con cueros de vaca porque los parches sintéticos eran artículos de lujo. Todo esto se mezclaba y producía un sonido que aunque bien intencionado, era falto de calidad y agudeza creativa.

A partir de 1992, las cosas empezaron a mejorar para el rock, en Medellín se abrieron los primeros bares con esta música, se empezaron a realizar los primeros conciertos importantes, muchos de ellos en el Teatro Carlos Vieco. a pesar de todo, la gente ya no veía el rock como algo malvado se limitaban a tildar al rock y sus seguidores con apelativos como Gomelo o Niuguey. así apodaron a todo aquel que siguiera alguna corriente del genero sin importar cual fuera, durante muchos años el rockero simplemente era eso, en medio de burlas o simple facilismo la gente creo etiquetas que en medio de todo lo malo resultaban jocosas, pero eso si, tildándolo antes de loco o distinto ante el resto del mundo.



La llegada del pantalones rotos, las leñadoras y el cabello medio enmarañado, marcaron la bienvenida a Medellín del genero que mas trascendencia tuvo durante la mitad de la década de los noventas, el grunge, con bandas como alice in chains, pearl jam y su principal exponente nirvana, del que todavía hoy se pueden ver afiches en las calles del centro, envolvieron a toda una generación y llevaron al punto mas alto el movimiento rockero en la ciudad. Todo esto, coincidía con la explosión de bandas que se venia presentando a la luz publica y uno que otro medio de comunicación.

Sin embargo estas no eran mas que un esfuerzo por contagiarse un poco de las corrientes estadounidenses que ya habían pasado por el país. Cuando el heavy fue el icono en estados unidos, acá no existía casi música, y luego cuando el heavy bajo las manos y dios paso a otros géneros en Medellín se comenzó a tocar algo de heavy.

Muy a pesar que el panorama y el abanico de posibilidades musicales se abría, en Medellín no sonaban muchas bandas, o al menos no lo hacían masivamente. De hecho la pionera en cuanto a los toques públicos y los recorridos nocturnos eran los estados alterados, una banda de new wave conformada por un dúo que luego se volvió quinteto y mediante teclados y pelos alborotados al mejor estilo Duran duran, The cure o Love and rockets comenzaron con sus noches en el blue, uno de los primeros bares de rock perversamente ubicado lejos de la comunidad rockera pobre.

De ahí en adelante el rock comenzó a tomar fuerza, para 1994 Radioaktiva se convirtió en la vitrina para las nuevas bandas de la ciudad, el rock se empezó a regar, y cada vez mas generaciones querían vincularse a la causa. Algunas de las bandas de rock local adquirían sus instrumentos a altos costos pero lastimosamente lo valían. Eso marcaría el camino de algunas bandas, sus contenidos y forma de mostrarse ante el publico.

Debido al costo de los instrumentos y la poca posibilidad de grabar un material discográfico de calidad, muchas bandas de las periferias de la ciudad se encerraron en su entorno dando entrada al movimiento underground medellinense, que se mantiene activo hasta el día de hoy con bandas como fértil miseria e ira, pioneras del punk local.

ya entonces el rock no era de pobres, era de todos. Bandas como Estados alterados, Juanita dientes verdes, Neus, Kraken y Ekhymosis, provenientes de zonas como Envigado, Itagui, la floresta y calazans gritaban a los cuatro vientos que el camino era difícil pero valía la pena luchar por el, con buenos instrumentos y empeño constante.

Fue así como estados alterados logro ubicar uno de sus videos en la cadena Mtv que recién se comenzaba a ver en Colombia gracias a Veracruz Tv cable, esto fue un impulso grandísimo para el rock colombiano, y eso lo atendieron las bandas de la capital que gracias a aterciopelados y la derecha meses después, lograron empatar la proeza del grupo antioqueño. Sin embargo las cosas no pararían ahí.

Ya para el año 98 y el resto del siglo, el rock se mostraba en Medellín no solo como un movimiento, sino, como un negocio. La venta de afiches, camisetas y CD’s que ya eran mas o menos asequibles para el grueso de la población juvenil de la ciudad genero una ola music-mercantil que invadió a todo el mundo e impulso el deseo de conocer mas, escuchar mas y tocar mas.

las letras cambiaron y los gustos también. ya no era necesario hablar mas de violencia, narcotráfico y desigualdad. las nuevas bandas comenzaron a oxigenar el mercado musical que el mismo Tom Araya de la mundialmente conocida banda Slayer mencionaría como el mas pesado del mundo, debido a las letras y las cadencias musicales que en las bandas del lado underground se realizaban.

Para este momento, los jóvenes se empezaron a armar de buenos instrumentos musicales, ya no era tan imposible una batería, un teclado o una guitarra, las bandas comenzaron a tocar, y a esto se sumo la masificacion de la televisión por cable, que amplio el panorama musical y enamoro a los jóvenes con el estilo de vida, los conciertos multitudinarios y la posibilidad de vivir de la música rock.

Por esos días se vino el terremoto de Armenia, y lastimosamente este fue el momento ideal para que mediante la obtención de ayudas y recursos para las victimas, Medellín y radioactiva armaran uno de los mejores conciertos en la historia de la ciudad. La rockaton 1999 sirvió para mostrar en medio del inerte velódromo ante 35 mil personas, que el rock en Medellín había alcanzado el pico, y todo lo que salía de las manos de un rockero y sus cuerdas era puro amor y ganas de sonar por todos lados.

Medellín para final de siglo se vio invadido de géneros como el nuevo funk, el hardcore, el rock sinfónico y el neopunk. Sin olvidar festivales como woodstock 1999, rock en río y el mítico rock al parque en bogota, prendiendo así todas las alarmas acerca de la necesidad de un festival de rock propio en la ciudad de Medellín, fue ahí donde con el cambio de siglo surgió de la nada, el mal llamado festival de rock a lo paisa.

Este festival que en principio se mostró como una buena vitrina para algunas bandas de la ciudad no fue mas que un fraude, aparte de la pobre asistencia y el desconcierto de la población roquera en general por su alto costo, 25.000 pesos, se sumo la mala organización, la lluvia, la falta de historia y la escogencia de las bandas a dedo, lo que genero un problema que hasta hoy no se ha podido limpiar, el supuesto monopolio de las elites y la presencia de grupos consentidos en el rock de Medellín.

Sin embrago la existencia de muchos bares a lo largo del área metropolitana saciaba un poco esas ganas de rockera que seguían prendidas en muchos rockeros de los 70’s, 80’s y 90’s de la ciudad. Bares como el Sweet rock, ubicado en la 70 con la 30 mantenían el ambiente prendido, y se habían convertido en una posibilidad de estar vinculado a la familia rockera de Medellín, al lado de radioactiva y los conciertos de mederock en el vieco y las estaciones del metro, donde la ciudad tuvo la oportunidad de brincar y vivir el rock de la forma que las grandes ciudades, cada fin de semana, sin descanso y con toda la calidad posible.

De ahí en adelante y hasta hace poco, la ciudad y en general el rock y todos sus adeptos, han venido librando una batalla por ganar su espacio definitivo. Bandas como el pez, bajo tierra, frecuencia y muchas otras desaparecieron después de años de lucha finales de los noventa. Sin embargo el panorama no estaba del todo negro, radioactiva continuaba prendida y algunas viejas bandas y otras muy nuevas seguían presentándose en parques, bares y una que otra plazoleta.

Luego de la explosión de skateboard, los tatuajes, los piercings, los san alejos, la torta y la botella de cherry la ciudad estaba lista para alzarse como la urbe del rock en Colombia, pero a pesar de todo, las cosas nunca fueron así.

La comunidad rockera estaba pasando por su peor crisis en la corta historia del género en Medellín. Para el 2003, la existencia de bandas y conciertos estaba apaciguada, el rock se limito a la intimidad de la casa, el mp3 y los discman. La música se individualizo. La posibilidad de conciertos era poca, los grupos monótonos, los espacios limitados y el espíritu muy pobre. Radioactiva como emisora no iba mas, los intereses comerciales de caracol pudieron más que la música rock. y la emisora muy a pesar de todo fue desaparecida del aire para poner vallenatos. Debido a que estos si tenían acogida y buen público, publico que gastaba, publico obrero y con posibilidad de soportar cualquier tipo de artista. a ellos no se les podía juzgar, el rock se pasmo, así era, y nadie había movido un dedo.

Cuando el rock moría, muchas ideas e ideales morían con el. Medellín se estaba quedando sin rock, sin música fuerte, y para martirio del orgullo paisa, bogota y Cali cada vez crecían mas y con mejores bandas, con festivales de verdad y mucho espíritu rockero y eso era lo que en Medellín por esos días escaseaba.

De repente, a finales del 2004, la excusa de recoger ayudas para damnificados y victimas de la pobreza, sirvió para que se realizara un concierto de todo un día en lo que curiosamente era una contradicción. La plaza de toros de la macarena era el espacio para que los roqueros surgieran de nuevo, y los acordes que siempre estuvieron en contra del espectáculo taurino volvieran a retumbar. Ya era hora de utilizar el escenario al que Luis Pérez. Alcalde de la ciudad había decidido modernizar, ese día la macarena recibió a por lo menos veinte mil rockeros, muchas toneladas de ayudas para los pobres y mas de 15 bandas, comprometidas con que ese día se volviera a repetir alguna vez.

Aquí empezó el cambio, luego de todo un día de rock, de esos que no se vivía hacia mucho tiempo y la banda mexicana kynky cerro el espectáculo, la gente sonreía y la fe rockera regresaba. De ahí en adelante Altavoz se institucionalizo, la necesidad de un festival para la ciudad se hizo realidad, y hasta ahora todo va bien, el rock ha vuelto, grupos como habako, así lo saben ellos son un grupo de rockeros de los que este cambio beneficio, después de tocar en muchas partes y por muchos años, hoy ya pueden grabar un disco, tocar ante tres mil personas y tener instrumentos respetables.

Los años fueron pasando, y altavoz se volvió un hecho. Ya van 5 ediciones y año tras año promete mejorar. Bandas como bersuit vergarabat, los pericos, Kinky, Sepultura, Jaguares, y La maldita vecindad han pasado por la ciudad. En medio de el pantanero que siempre se arma en la cancha del cincuentenario a falta de un buen escenario para conciertos en Medellín.

Lastimosamente y toca decirlo, todo tiempo pasado fue mejor, y muy a pesar de los esfuerzos de la alcaldía por mantener en pie este proyecto anual, Medellín paso 4 años si emisora de rock, Veracruz esterero, la otrora emisora de pop y nuevas corrientes disco reencauchadas, trato de renacer como una nueva opción mediante la apropiación de viejas costumbres de la extinta radioactiva y fracaso. Solo duro un año, y la gente se fue cansando poco a poco de la repetidora de canciones, los mismos individuos, y el exceso de presencia comercial que desviaba el sentido real que la emisora debía tener.

En pleno 2008, reapareció radioactiva, esta vez comandada desde bogota donde nunca murió y se ha mantenido por mas de 15 años. Y en ese momento no se podía exigir mas. Los paisas que siempre fueron los principales detractores de la capital, tuvieron que aceptar a las patadas que el rock ya no se hacia desde acá, y que bogota era un ejemplo de persistencia y devoción roquera. Ahora radioactiva se escucha en todo Medellín de nuevo y si bien la escena local sigue sufriendo por aquel mito de la rosca inventado por allá a final de los noventa. la escena a comenzado a moverse, y aunque repetitivas y en algunos casos sosas y molestas, las bandas han comenzado a pulular.

La música rock en Medellín ha venido en evolución después de la involución, inicio sin mucha fuerza y logro colocarse en la cima, luego murió o se durmió, y ahora salta con mas fuerza pero con menos calidad. Pero a fin de cuentas así funciona. Esto es negocio y hoy en día todo lo es. Gracias a la música los noventas quedaran para todos como la década en la que nos enamoramos y nos desencantamos.

Hasta el año 2009 la fe rockera, o algo así lo esta logrando, esperemos que cosas como altavoz, y las tiendas que hoy por hoy traen de afuera mucha música para escuchar sigan trabajando por el rock, y aunque algunos digan que en el rock hay grupos consentidos, y es verdad, no se puede negar que ahora y gracias a los medios y la globalización el rock en Medellín se esta salvando, y a lo mejor algún día, todas esas bandas que hoy no vienen acá por la involución que tuvimos y por no ser la capital, vengan, para que Medellín viva rockera y si algún día muere también lo haga así, con esa condición, empuñando una guitarra como allá en la calle donde empezó esta historia.





futbol colombiano... una historia de amores y caidas

La historia no registra una fecha precisa sobre la llegada del fútbol a Colombia. Algunos hablan de 1900, otros de 1906, unos más de 1909... En fin, a principios de siglo.
De 1900 habla Mike Urueta, conocido historiador y periodista. Según su versión: The Colombia Railways Company contrató a los ingleses para construir el ferrocarril de Puerto Colombia en 1900. Para pasar los ratos ellos organizaron "picados" que paulatinamente fueron interesando a jóvenes barranquilleros y obreros del lugar.
A lo largo de la historia el fútbol colombiano a sufrido muchos cambios, unos propios de la evolución del deporte rey a nivel mundial y algunos tantos debido a la condición social y el desarrollo de la historia política, social y económica de nuestro país.
El Fútbol colombiano posee ese empuje y ganas que define al ciudadano promedio de nuestro territorio, es fino, pausado y bien trazado. Cuando se requiere es vertiginoso y agresivo pero ante todo es llamativo para los ojos del mundo futbolístico, el fútbol colombiano es ante todo el deporte que nos define y nos integra, es la practica de nuestra cotidianidad llevada al balón, es el resultado de casi un siglo de lucha y perseverancia por lograr un puesto en el mundo deportivo, el fútbol colombiano es en definitiva la emoción, la felicidad y la tristeza momentánea del pueblo.



FUTBOL DE AMORES Y DESAMORES
Hoy por hoy, el fútbol colombiano viene ganando adeptos y seguidores en sus distintos clubes a lo largo del país.
Y es que este torneo de fútbol que otrora se había convertido en el fiel reflejo de la sociedad colombiana debido a su malos manejos y falta de competitividad. Hoy en día se ha venido convirtiendo en una institución llena de variedad, atractivo, competitividad y sobre todo fuerza. Que le ha servido para llegar a todos los rincones del país.
Todo esto, debido a que el torneo colombiano de fútbol gracias a su difusión y publicidad ha logrado posicionarse como la cuarta liga más atractiva de América después de la Argentina, brasileña y la mexicana.
La inclusión reciente de equipos como el Boyacá Chico y el actual líder del torneo, La equidad de Bogota. Ha provocado un replanteamiento de la forma en que se jugaba fútbol, las ganas y el empuje a encendido las alarmas de los equipos antes reinantes que debido a lo plano en que se había convertido el torneo obtenían un titulo casi calcado del inmediatamente anterior sin que ninguno de los antes denominados chicos pudiera lograr nada. Pues hoy en día esos chicos siguen sorprendiendo, y aunque al llegar a las finales no logran cuajar debido a su inexperiencia frente a equipos como América, Medellín Cali, Júnior, Millonarios, Santa fe o Nacional, en el actual presente del fútbol colombiano vuelven el torneo interesante y emotivo, un torneo lleno de sorpresas y matices que sigue creciendo y que casualmente por estos días nos regala un cierre de fase clasificatoria emocionante con dos grandes casi eliminados y otro, a punto de la muerte o su revancha.
Por otro lado, esta la selección Colombia. Esa, sin historia pero con muchas historias que hoy por hoy, y luego de un arranque prometedor de cara a la próxima copa mundial, mueve a un país que a gritos a dicho no creer mas en ella y lo sigue haciendo día a día. Dejando de lado sus malos momentos.





EL FUTBOL HOY, VIRTUD DE CHICOS LUCHA DE GRANDES
La historia real del fútbol colombiano o al menos para su selección internacional se inicia por lo menos en la década de los 80’s, aunque Colombia ya se había clasificado alguna vez para el mundial de Chile 1962, su actuación fue tímida y casi in-aportante siendo lo único rescatable el gol olímpico de marcos coll y el empate 4 a 4 contra la selección soviética.
La selección alcanzó la final de la Copa América de 1975 la cual perdió con Perú, pero tuvo que esperar hasta mediados de la década de 1980 para llegar a un plano destacado a nivel internacional, cuando llegan el entrenador Francisco Maturana y una gran generación de jugadores como el conocido pibe Carlos Valderrama (elegido el mejor jugador sudamericano en 1987 y 1993), René Higuita, Freddy Rincón, Leonel Álvarez, Andrés Escobar, Arnoldo Iguarán, Albeiro Usuriaga, Faustino Asprilla, Adolfo Valencia y otros. Así, Colombia se clasificó a la fase final del Mundial 1990 en Italia, donde es eliminada en octavos de final por Camerún (1-2) en un recordado error defensivo, después de empatar en la primera fase ante quien se coronaría campeón, Alemania con un agónico gol de Freddy Rincón.
Mientras tanto la copa de fútbol local seguía creciendo, luego de la década de los ochenta donde el fútbol colombiano se vio envuelto en múltiples problemas y fue suspendido un año por el asesinato de un árbitro en la ciudad de Medellín. Esto obligo a fortalecer mas las instituciones que lo rondaban y lograr un mayor sentido de pertenencia por el torneo pasando a llamarlo copa mustang y creando la figura del equipo descendido y el promovido utilizada ya en los grandes torneos del mundo.

La selección clasificó nuevamente cuatro años más tarde para el Mundial 1994 en Estados Unidos después de vencer notablemente a Argentina (5-0) en el estadio Monumental de Buenos Aires durante la última fecha de esta fase eliminatoria. Aún era dirigida por Maturana quien impuso un estilo particular de "toques" (sucesión de pases cortos), haciendo parte de los equipos favoritos antes de comenzar la fase final. No obstante, el equipo es eliminado después de 2 derrotas ante Rumania (1-3) y Estados Unidos (1-2), sin embargo logro una victoria frente a Suiza (2-0). Días después de la eliminación, Colombia enfrenta un drama terrible: su defensa Andrés Escobar, quien marcó un autogol en el partido ante Estados Unidos, es asesinado su regreso al país en la ciudad de Medellín.

Luego de la victoria del atlético nacional en la copa libertadores del 89 el fútbol colombiano entro en una larga sequía de triunfos internacionales. Sin embargo, el torneo continuaba creciendo. Paso de 16 equipos a 18 en el año 93 y la selección obtuvo su mejor clasificación de la historia en el ranking mundial de la FIFA, puesto 4 por encima de Argentina y Brasil.
América de Cali, el club que mas veces toco la libertadores sin poderla levantar, llegaba a su cuarta final de la copa libertadores, pero de nuevo no la conseguirá, gracias a un error de Oscar Córdoba que en el 2003 había sido héroe con la selección y en el mismo estadio frente a river plate seria verdugo.
La década del 90, accidentada y dramática para el fútbol colombiano terminaría con la participación de la selección en una nueva copa para la que obtuvo su tercera clasificación consecutiva, la fase final del Mundial 1998 en Francia sin lograr superar la primera ronda. Tras su derrota inicial con Rumania (0-1), derrota a Túnez (1-0), pero malogra su oportunidad de ir a los Octavos de Final al caer ante Inglaterra 0-2, los ojos del mundo presenciaron la caída de una grande, que en menos de 10 años paso de ser pequeña a candidata para levantar el torneo orbital, la mejor selección del mundo según muchos que la vieron jugar.
Al parecer, Colombia nació y murió para el fútbol mundial en la década del 90, las lágrimas de Farid Mondragón luego de la eliminación de la última copa del mundo lo presagiaban, algo pasaba. Ni la copa libertadores, ni la copa América ni mucho menos la copa mundo serian nunca para la republica del sagrado corazón, se terminaba una década, una época en la que se gozo, pero se sufrió mucho mas.
CAMBIANDO LA HISTORIA
El comienzo de una nueva década trajo muchos cambios para el fútbol profesional, la organización, los hinchas y la propia selección. Luego de un paso por los mundiales muy accidentado y descolorido, había que replantear casi todo.
Por primera vez en mucho tiempo la confederación apuntaría alto en cuanto a la figuración de la selección a nivel regional, Colombia llamada a ser la tercera potencia futbolística del continente decidió organizar la copa América del 2001. Luego de un paso brillante por todas las plazas donde fue dejando rivales la selección obtiene su primer título internacional al ganar gracias a jugadores como Víctor Hugo Aristizábal (goleador del torneo), Iván Córdoba y Mario Yépez y su entrenador Francisco Maturana quien regresó al banco del seleccionado. Colombia derroto en la final a México (1-0), en partido celebrado en el Estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá.
De nuevo el torneo local sufriría cambios drásticos al ser recortado en dos torneos cortos, el apertura y el finalización darían la oportunidad a dos equipos para alzarse con la copa de la copa mustang. Esto ha sido debatido, debido a que hasta el día de hoy equipos como pasto, tolima, chico y el recién ascendido equidad han logrado llegar a instancias nunca visitadas por ser un torneo que brinda muchas posibilidades de clasificarse y lograr un lugar en la final.
El 2003 seria el año para que de nuevo un club Colombiano hiciera brillar en lo más alto la bandera nacional a nivel internacional. El club Once Caldas conseguiría ese año la ansiada copa libertadores de América para el país, luego de derrotar al múltiple campeón Boca juniors de Argentina en el estadio palogrande de Manizales. De nuevo el fútbol colombiano se vestiría de gloria, hasta aquí, todo era fiesta en torno al balón.
A pesar del protagonismo internacional de la Selección Colombia en la primera década del Siglo XXI, la selección no logró clasificarse al Mundial 2002 ni al Mundial 2006. Esto, sin duda, marco una época muy oscura para el fútbol nacional. La otrora poderosa selección Colombia, entro en una etapa muerta, como si ganar la copa América hubiese sido su maldición.
Sin embargo, el campeonato colombiano continuo, ahora con dos campeones por años y el regreso de un grande a la victoria. Luego de 45 años el deportivo independiente Medellín lograba su tercer titulo ante el sorprendente deportivo Pasto, un equipo recién nacido para la máxima categoría del fútbol local.
Y fue con el Medellín y el América que Colombia estuvo a punto de vivir la final soñada. La copa libertadores del 2004 tuvo como semifinalistas a estos dos equipos que tras haber dejado atrás a casi todos los brasileños y argentinos terminaron perdiendo, a un solo paso de lo que hubiese sido épico, una final de dos rojos cafeteros.
Mientras la selección iba y venia tratando de encontrar su nivel perdido el campeonato se volvía cada vez más emocionante. Luego de tres títulos consecutivos de América y dos de Medellín, júnior de Barranquilla acertaba un golpe profundo al atlético Nacional, el resultado global 5-5 para definir en penaltis, donde Juan Carlos Ramírez, en la portería sur del Atanasio Girardot, se convertiría en verdugo y los tiburones conseguirían su quinta estrella.
Deportivo Cali, deportes Tolima y Pasto harían lo suyo, consiguiendo títulos y cupos a la copa libertadores donde tendrían un paso tibio y fugaz sin mucho que aportar a la historia. Luego de tres finales perdidas el nacional buscaría la revancha ante el independiente Santa fe, y con marcador muy cerrado, el conjunto verde terminaría con su racha negativa en finales del torneo A.
Después de que el Cúcuta deportivo ascendiera después de casi 15 años al fútbol de primera, lograría obtener el titulo del mismo, y tiempo luego de su paso casi heroico por la copa libertadores donde se proclamo como favorito llegando a semifinales, su técnico encargado Jorge Luis Pinto, seria nombrado nuevo manager de la selección Colombia como salida apresurada del bache en el que el combinado nacional había caído sin cura ni salvación.
Ampliando su buen momento ante atlético Huila y el recién ascendido equipo de la equidad seguros, de buen comienzo en la serie profesional del fútbol colombiano, El nacional continuaba ampliando sus estrellas durante el año 2007, aunque en el presente torneo tuvo una deficiente actuación quedando por fuera de los cuadrangulares finales.
Luego de una desastrosa actuación de los dirigidos de pinto en la copa América 2007, donde cayo por 0-5 contra la selección paraguaya, la selección Colombia en medio de su juventud y en algunos casos inexperiencia, ha venido de menos a mas de cara al cambio generacional y la copa mundial de Sudáfrica 2010, para la que el país entero espera que la selección reviva la época del loco HIguíta y toda su corte de “calidosos”, del “Tino” y su larga senda goleadora que lo llevo a ser emblema del fútbol colombiano, de Aristizabal y su grandiosa copa América, de el incasable Amaranto y Yépez, del escurridizo Wiilington y Anthony de Ávila, de los cañoneros Rincón, Usurriaga y Valenciano, del seguro Córdoba y el serio Calero, de todos y cada uno de los jugadores que marcaron el fútbol Colombiano aquí y en el mundo.
Hoy por hoy la selección Colombia marcha viento en popa. los nuevos jugadores que la han invadido, excampeones gloriosos del suramericano sub-20 del eje cafetero, han venido ganando respeto y gloria a nivel internacional en las ligas donde juegan y eso, se refleja en la selección, al parecer la década próxima depara nuevas alegrías para el pueblo colombiano desde ahora, todo gracias al fútbol, el fútbol colombiano, pequeño que se levanta a veces del letargo y al que no se le pueden echar todas las culpas, pues mal que bien es el reflejo de la sociedad en la que vivimos.
El torneo de la Dimayor crece, crece y se internacionaliza, tanto como los jugadores que el país exporta. Esperemos que la bandera Colombia siga ondeándose en los estadios del mundo donde un colombiano domine un balón, ya se en la libertadores o en la copa mundo, Colombia es fútbol, el fútbol mueve a Colombia.

una nueva forma de ver television que nadie entiende

Hoy en día la revolución a nivel mundial parece llamar se televisión digital. Una nueva forma de ver y entender la televisión, la televisión del futuro que todavía para Colombia aparece en el horizonte, el infinito, independiente de que la comisión nacional de televisión ya anda fijando la fecha para su entrada en funcionamiento.

Y es que esta nueva televison de la que mucho se habla pero nadie entiende es una realidad en los grandes países desarrollados de Europa donde ya funciona. Términos como ATSC desarrollado por Estados unidos, ISDB-T, por Japón; DVB-T, por la Unión Europea, y DTMB, de China. Son algunos de los formatos existentes para tan renombrado cambio tecnológico. Siendo el europeo el elegido por la CNTV, para implementar en territorio colombiano. Según María Carolina Hoyos Turbay, directora de la comisión nacional, esta determinación es muestra de que Colombia está mirando hacia el futuro, buscando tener una mejor calidad de televisión para los próximos 30 años.

Pero que pasará con los televisores normales que la gente compra aun en los grandes almacenes de cadena? A quien le sirve esta televisión digital? Cuanto cuesta? Y cual es el fin de cambiar el actual sistema televisivo? Al parecer estas son las preguntas comunes que se realizan los colombianos acerca de la nueva televisión, sobre la cual se anuncia, se habla bonito pero no se enseña ni se expone.

Colombia es un país donde acceder a la tecnología es relativamente difícil, por tabúes culturales, falta de dinero, segregación o simplemente desconocimiento. Hasta hace pocos años, la televison colombiana se componía de tan solo unos 4 o 5 canales, con las cuales la gente creció y a los que nunca se les vio nada malo hasta que llego la famosa parabólica, con sus brillantes canales peruanos y mexicanos. Hoy en día se tiene cable con 60 o 70 canales en promedio y a un costo relativamente bajo.

Aunque el trabajo fue arduo, la gente comenzó a familiarizarse con el sistema de televison por cable y algunos más pudientes con el Direct TV o el desaparecido Sky, pero ¿acaso que hace diferente a la televison digital? pues la respuesta no esta clara, solo se habla de fechas y resoluciones, para las que la cntv tiene respuestas y aun no se han socializado con los ciudadanos que serán afectados a futuro.


Según Hoyos, La TD traerá beneficios sociales, como la disminución de la brecha digital, la inclusión social y la democratización del acceso a la información. Adicionalmente impulsara el sector audiovisual, estimulando la producción de contenidos y dinamizando la industria de producción nacional, y en definitiva esto es bueno para el país. Pero a nadie se ha educado, nadie se ha instruido al respecto. ¿Es caso esto otra ola de tecnología que cojera desprevenidos a todos los colombianos, como lo fue el Internet aprendido a las patadas, al error, al instalémoslo a ver que pasa?

Pues con el Internet le toco al colombiano aprender solito. Hoy en día es la principal herramienta de trabajo para empresas universidades y gobiernos. Al parecer la comisión nacional de televisión realizo un riguroso análisis, que incluyó pruebas técnicas, estudios de impacto socio-económico, de usos y hábitos del consumo de televisión en Colombia. Tal parece que la comisión viene trabajando duro en el tema para entregar esta nueva tecnología a los colombianos. así que esto no es algo improvisado, al menos no para ellos.

Hoy en día la CNTV, principal ente regulador del sistema de televison en Colombia, busca posicionara al país como un referente en cuanto a la innovación, la tecnología y los contenidos para América latina. Factor que sin duda impulsa a Colombia como un buen ejemplo para sus vecinos inmediatos. Lo único que falta, y no por esto menos importante es informar al público, a los consumidores de contenido televisivo, por que si bien, esto no es algo que pasara mañana; pero pasará, y la bola comenzara a rodar.

Al parecer, en los próximos 10 años seguirán sirviendo todos los televisores que funcionan en la actualidad, esto porque habrá los mismos contenidos para la televisión análoga y digital. El punto definitivo radica en que los que estén interesados en el nuevo sistema, tendrá dos opciones: o comprar un decodificador que puede costar alrededor de 20 dólares o adquirir televisores que vengan habilitados con la nueva tecnología, plasmas y lcd’s. por que al final, si no se accede alguna de las dos opciones , la marginalidad televisiva invadirá al colombiano desprevenido o poco pudiente, ya que con una nueva televisión los gastos y las inversiones se avecinan.